La Iglesia Anglicana, una Iglesia Bíblica

Nov 7, 2017 | Iglesia Anglicana, Reforma

Enrique introdujo una Biblia inglesa en cada templo, pero no le agradó tener más cambios radicales. Años antes el rey había recibido el título de «Defensor de la Fe» de parte del Papa, por haber escrito contra Lutero, y retuvo su sospecha de la doctrina reformada hasta el día de su muerte. La Reforma tomó más ímpetu durante el reinado de su hijo, Eduardo VI (r. 1546-53). En 1549, Thomas Cranmer, el Arzobispo de Canterbury, produjo el primer «Libro de Oración Común». Este libro y las ediciones subsiguientes, han dado al anglicanismo su carácter distintivo junto con una base bíblica.

Por medio del Libro de Oración Común, los cultos públicos han recibido una forma litúrgica que facilita la participación de toda la congregación en su propio idioma. Se preserva mucho de las liturgias antiguas, pero incluye materias compuestas por los reformadores y exhala una atmósfera profundamente evangélica. Se hace provisión para la administración de los sacramentos, el Bautismo y la Santa Cena, instituidos por Jesús. El bautismo de los hijos de los creyentes es recomendado, y al tener uso de razón, cada bautizado debe afirmar sus votos y recibir la imposición de manos por un obispo en el culto de la Confirmación. El orden para la Santa Cena proclama la muerte de Cristo, afirmando que Jesús « … fue ofrecido una vez para siempre» (en la cruz) « … e hizo allí un solo, perfecto y suficiente sacrificio y propiciación por los pecados de todo el mundo».

La Iglesia Anglicana retiene el ministerio apostólico de obispos, presbíteros y diáconos. Los votos hechos por los candidatos nos recuerdan que ningún ministerio es apostólico si es que rechaza la doctrina de los apóstoles. Los clérigos anglicanos son primeramente pastores y «ministros de la Palabra y sacramentos».

El plan de lecturas para los cultos públicos siempre sigue el año cristiano, dando énfasis en cada aspecto de las doctrinas bíblicas fundamentales y proveyendo un sistema amplio para el conocimiento de todas las partes de la Biblia.