La Iglesia Anglicana, una Iglesia católica y protestante

Nov 10, 2017 | Iglesia Anglicana, Reforma

El adjetivo «católico» describe lo que es «general» o «universal». Los anglicanos llaman a su Iglesia «católica» porque están convencidos que ella sigue siendo una parte genuina de aquella, verdadera Iglesia, la Iglesia Universal, que en todas partes y por todos los siglos ha confesado a Jesús como su Señor y Salvador. En la iglesia primitiva los cristianos denominaban «católica» a aquella fe y práctica enseñada por la Iglesia Universal, para distinguirla de los errores inculcados por sectas aisladas. Al llamarse católica, la Iglesia Anglicana enfatiza que ella no es una secta herética ni cismática, sino que posee continuidad con la fe, práctica y ministerio de la iglesia primitiva. No olvidando nunca que la tradición eclesiástica es inferior a la tradición apostólica contenida en los Escrituras, el anglicanismo se complace en aprender del pasado. Sus miembros expresan su fe por medio de los Credos formulados en la antigüedad — el Credo de los Apóstoles, el Credo de Nicea y el Credo de Atanasio. Hay respeto por las decisiones de los Concilios Generales cuando no contradicen a la Escritura. El pensamiento de los Padres de la Iglesia, y de los demás maestros fieles que Dios ha dado o su pueblo en cada época, enriquece y profundizo su entendimiento de lo Palabra de Dios.

Los anglicanos insisten que su protestantismo no es lo opuesto del catolicismo original, sino su salvaguardia. El adjetivo «protestante» denomina a aquellas iglesias que testifican a favor de la tradición apostólica encontrado en la Biblia y aceptada por el catolicismo; envuelve una protesta contra las doctrinas católico-romanas, o sea aquellas doctrinas añadidas después por la iglesia de Roma. Se ve esta relación bíblica entre católica y protestante  en los 39 Artículos de Religión; unos enfatizando la doctrina católica (por ejemplo Art. 1 – 5) y otras protestando abusos y errores romanos (por ejemplo Art. 21 – 26). A la misma vez los anglicanos también protestan ciertas características de algunas iglesias evangélicas; en particular el sectarismo y fragmentación de iglesias por motivos personales o superficiales y que adolecen de una base sólida en las enseñanzas de la Biblia. La Iglesia Anglicana insiste en una autoridad legítima de la Iglesia misma (Art. 34) para proteger a las congregaciones de interpretaciones privadas y reglamentos que surgen de experiencias personales.