La Iglesia Anglicana, una Iglesia histórica

Nov 3, 2017 | Iglesia Anglicana, Reforma

La Iglesia ha existido en Gran Bretaña desde los primeros siglos de la época cristiana. Unos dicen que su apóstol fue José de Arimatea. Otros creen que fue San Pablo. Ciertamente, en el Concilio de Arles, convocado por el Emperador Constantino, en el año 313, participaron tres obispos británicos. Al llegar los invasores anglo sajones en el siglo V, la Iglesia fue confinada a las sierras de Gales e Irlanda. Un siglo más tarde, los anglo sajones fueron evangelizados por monjes celtas de Irlanda y Escocia y por monjes italianos de Roma. El líder de los monjes romanos, Agustín, estableció la sede de Canterbury en el siglo VI.

En el año 644 la rama celta aceptó la primacía de Canterbury y todos quedaron bajo la creciente autoridad del obispo de Roma.

En los siglos que siguieron, nunca desapareció la tradición que resistía a la autoridad papal. Su más destacado oponente en la «Ecclesia Anglicana» (así se titula en los documentos medievales), era el catedrático y párroco John Wycliffe (1329-84). Wycliffe sostuvo la superioridad absoluta de la Biblia por sobre los pronunciamientos de la Iglesia en asuntos de fe y práctica. Insistió que cada hombre, hasta el «mozo de arado», tenía derecho de leerla y oírla en su lengua madre. Wycliffe hizo la primera traducción de la Biblia al inglés, la que sirvió de base a otra, hecha por William Tyndale en 1526, y ayudó a preparar el terreno para una revolución espiritual en Inglaterra.