Nuestra historia

En fervientes reuniones de oración en una cocina de una media agua del sector Villa Perú, a mediados de los años 70` en La Florida, nació la Iglesia San Lucas Evangelista, considerada la segunda congregación plantada en la Región Metropolitana con servicios en español.

Con la predicación del evangelio en una mano, y en la otra, la acción social, a través de ministerios como APRIACH, clínicas médicas comunitarias, entre otros, esta iglesia impactó cientos de familias en dicha comuna. Hace pocos días la congregación cumplió cuatro décadas de historia…historia no exenta de pruebas pero que hoy continúa escribiéndose. En esta nota te contamos parte de ella, nada menos que a través de los testimonios de sus propios protagonistas.

 

Comienzos

La historia de San Lucas Evangelista se remonta al año 1975, cuando el pastor en ese entonces de la Iglesia La Resurrección de Renca, el misionero inglés Juan Jacklin, animó a miembros de su congregación, a comenzar una obra en La Florida. Se trataba del matrimonio de Enrique Lincoñir y Catalina Coliñir, fieles laicos en Renca que decidieron plantar una iglesia en su casa, una vivienda social ubicada en el sector de Villa Perú en dicha comuna.
La casa era muy pequeña y se reunían en la cocina a orar junto al joven laico, Alfred Cooper, (actual Obispo IACH y pastor titular de Iglesia La Trinidad de Las Condes) quien había sido enviado por el Rvdo. Jacklin para apoyar en la obra.
Según cuenta el Obispo Cooper, “nos sentábamos a orar horas buscando dirección del Señor con este matrimonio que eran personas muy entregadas a la obra. A poco andar, comenzó a crecer rápidamente la iglesia, después de una campaña evangelística se convirtieron cerca de16 personas y el lugar se hizo pequeño”. Así según relata el presbítero, tuvieron que solicitar a una iglesia pentecostal ubicada en el sector, arrendar su recinto para poder realizar los cultos los días domingos en la mañana. “Una vez instalados en la iglesia, la expansión fue muy rápida”.

Con el tiempo el terreno y el edificio de la iglesia pentecostal fueron donados por el SERVIU a la IACH y el 23 de mayo de 1976 se dedicó una capilla construida bajo el nombre “La Nueva Jerusalén”. Más tarde, el hermano Eliseo Ortiz, ya ordenado como clérigo para el servicio pastoral, se traslada desde la comuna de Renca a La Florida para hacerse cargo de la congregación.
Al respecto, el pastor Ortiz (actual presbítero de Iglesia El Despertar en Caleu – TilTil) cuenta que durante los comienzos de la iglesia, llegó a tener cerca de 200 jóvenes gracias a campañas evangelísticas que se realizaban continuamente en el sector. “Organizábamos conciertos de rock junto al joven Alfred, con un grupo católico que se llamaba Génesis. Dios se movía poderosamente y muchos se convertían”.Además junto con esto, se buscaba a través del servicio ganar la confianza de la comunidad y más almas para el Señor.
El Rvdo. Ortiz, de profesión Constructor Civil, tenía en esos años una constructora que dio trabajo a hermanos de la congregación con los cuales edificó gran parte de las dependencias del recinto. Entre ellas, estaban una casa hogar que alojaba a más de 10 jóvenes, una capilla y más tarde una consulta dental y ginecológica al servicio de la comunidad. “El compromiso de los miembros de La nueva Jerusalén con la obra era grande, ofrendaban para construir el nuevo edificio y me pedían que les descontara sus diezmos por planilla”, relata el pastor.
Entre quienes habían sido empleados por Ortiz y trabajan en la obra de la mano con él, estaba Segundo Chavarría, quien junto a su esposa Cecilia Lincoñir, eran fieles laicos de la iglesia y permanecen siendo miembros hasta el día de hoy.

 

Acción social

A mediados de los años 70`y 80`en la Florida abundaban campamentos y personas que vivían en situación de pobreza y vulnerabilidad. La mayoría de los habitantes de la comuna eran obreros que habían emigrado desde la zona rural a la urbana, en busca de nuevas oportunidades. En este contexto nació, el ministerio de Ayuda al Prójimo de la Iglesia Anglicana de Chile, APRIACH.
“Íbamos con una mano con la comida y con la otra con la palabra” cuenta el pastor Ortiz, refiriéndose al trabajo social y evangelístico de la época, que se realizaba con la cooperación de los miembros de La Nueva Jerusalén, y también, con la ayuda económica de los hermanos de la Iglesia Community Church de Providencia. Se juntaban cajas con alimentos básicos en beneficio de los más necesitados y también se organizaban ollas comunes para las personas y hermanos que vivían en los campamentos aledaños.
Afirma el pastor Ortiz, en ese tiempo se ayudó a cerca de 5 mil familias vulnerables. Por ejemplo en el terreno donde está actualmente construido el mall de la Florida, se realizaban comedores abiertos para quienes vivían en los campamentos que estaban en ese lugar. “La labor en ese entonces de la hermana Cristina Straus, miembro de Providencia y Gerente de la empresa Coca Cola, fue vital, ya que ella recopilaba alimentos que escaseaban en esos años de cesantía y pobreza, sobre todo a mediados de los 80`”, relata el presbítero.
El trabajo de la APRIACH no solo consistió en cajas de alimentos, sino también, se ofrecían servicios médicos a la comunidad, como asistencia dental y ginecológica en las dependencias de la congregación.
Al respecto, el Obispo de la IACH y actual pastor titular de San Lucas, el Rvdo. Nelson Ojeda, cuenta que gracias al ministerio APRIACH, a mediados de los años 80`, nació una hija de dicha congregación, que es la Iglesia El Despertar, ubicada en la localidad de Caleu – TilTil.
“Un hermano de la Community Church que tenía residencia en esa zona rural, pidió que se ayudara ofreciendo asistencia médica a los habitantes de la zona y fueron enfermeras arriba de caballos y burros a los cerros donde había necesidad”, precisa el presbítero. También, que este trabajo social abrió puertas para comenzar una obra pastoral bajo el liderazgo del hermano Salvador Montalván y posteriormente del pastor Silverio Ortiz, el cual sigue hasta hoy.
Crisis
A finales de los 80`y comienzos de los 90`la aguda cesantía y pobreza se hace menos visible en La Nueva Jerusalén, y los campamentos cercanos a la iglesia se trasladan hacia otras comunas más alejadas; por tanto, muchos miembros de la congregación emigran. Al mismo tiempo, la ayuda y recursos solidarios comienzan a disminuir y la entrega de cajas de alimentos se suspende.
A esta situación, se suma el nombramiento en el año 1988 del pastor de la congregación, Eliseo Ortiz, como Director Regional en la IACH (equivalente al cargo actual de Arcediano), lo que demandó su dedicación exclusiva. En consecuencia, la iglesia queda a cargo de laicos, como el predicador Ricardo Tucas y la misionera Gaye Mercier.
El pequeño grupo de creyentes no tenían los recursos para desarrollar la labor pastoral desde un punto de vista aceptable, y la iglesia comenzó a deprimirse.

 

Nuevo enfoque

El año 1993 al Rvdo Héctor Zavala (actual Obispo Diocesano de la IACH), recién llegado de estudiar en los Estados Unidos, se le solicita asumir el desafío y responsabilidad de hacerse cargo y hacer crecer la iglesia. La decisión había sido cerrarla, pero se optó por levantarla debido al gran potencial de crecimiento que el equipo de pastores de la Región creía que tenía la congregación, dada la proyección de expansión residencial que tenía la comuna.
Así el presbítero Zavala intentó levantarla con la ayuda de un equipo de liderazgo compuesto por el hermano Ricardo Tucas junto a su esposa Gloria Jacome y el laico Ramón Pino, usando el ministerio de los Encuentro Matrimoniales como estrategia principal.
Según cuenta Ricardo Tucas, la iglesia adoptó un nuevo enfoque dirigido hacia las familias y matrimonios jóvenes. Por lo mismo, comenzaron a realizarse en La Nueva Jerusalén encuentros como el Matrimonial al comienzo, y posteriormente EJE, ENE y EME. La iglesia comenzó rápidamente a tener un crecimiento sostenido y además la Villa Perú un nuevo rostro debido a la expansión de la zona residencial y disminución de la zona industrial, lo que motivó a la construcción de un nuevo edificio.
“La respuesta con la ayuda de Dios fue notable, muchos aportaban sacrificadamente sus recursos y tiempo” precisa Ricardo, añadiendo que la primera piedra del nuevo edificio fue colocada el 10 de mayo de 1997 y se le dio un nuevo nombre, Iglesia San Lucas Evangelista.
Tres años después, el Revdo. Héctor Zavala es consagrado Obispo Diocesano de Chile, lo que lleva al nombramiento del nuevo pastor titular actual de Iglesia San Lucas Evangelista, el Rvdo Nelson Ojeda, el 07 de Marzo de 1999.

 

San Lucas hoy

Con este nombramiento el pastor Ojeda, continua el trabajo comenzado por el Obispo Zavala, edificando y fortaleciendo en la fe a esta iglesia, La labor con los matrimonios, mujeres y niños, pero también con el discipulado y la preparación de nuevos líderes.
“Fruto del discipulado comenzamos a enviar a miembros a estudiar al Centro de Estudios Pastorales, CEP” precisa el Rvdo. Más tarde, ministros laicos llegan a apoyar la labor del presbítero Ojeda, como el recién llegado de estudiar en el seminario en Sudáfrica, el laico Cristóbal Cerón (actual pastor titular de Iglesia Santiago Apóstol) que realizó un trabajo de entrenamiento con los jóvenes de San Lucas Evangelista, lo que permitió abrir un servicio en hora vespertina hasta que el ya presbítero Cerón, es llamado a plantar una obra en la comuna de Santiago centro.
El entrenamiento de nuevos ministros y la plantación de nuevas obras continua con los años. El 2014 surge una nueva iglesia hija en la comuna de Puente Alto, bajo el liderazgo del ministro laico, Nicolás Fuentes, que permanece creciendo y edificándose hasta hoy.
Sin duda Dios me ha bendecido mucho en los años que me ha permitido pastorear esta iglesia, una comunidad acogedora y servicial. Y confiamos que seguiremos siendo testigos fieles del evangelio; extendiendo la misión y la plantación de obras a más lugares a través del discipulado y generación de nuevos líderes bien formados”, expresa el Rvdo Nelson Ojeda, pastor titular de esta congregación que hoy ya cuenta con 40 años de historia.